Mostrando entradas con la etiqueta En Catalunya gana la derecha. CiU sembró nacionalismo y todos siguieron la corriente. Reconstruir la izquierda desde el federalismo republicato y socialista.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta En Catalunya gana la derecha. CiU sembró nacionalismo y todos siguieron la corriente. Reconstruir la izquierda desde el federalismo republicato y socialista.. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de noviembre de 2010

Elecciones catalanas.

Más allá de los resultados electorales, en Catalunya se han impuesto los valores y la cultura creados en 23 años de pujolismo. La formación del tripartito fue un espejismo que el 28 de Noviembre se ha encargado de disipar. El nacionalismo, vestido de catalanismo, soberanismo, o con la impronta inequívoca del independentismo, se ha impuesto en diversos grados y con una consistencia diversa, por acción u omisión.
El sentido identitario abstracto de una sociedad y de un pueblo únicos, por encima de clases y capas ha liquidado progresivamente la tensión moral, social, política y cultural de una izquierda histórica, con sectores más moderados o más radicales, pero con argumentos sólidos y creíbles y una perspectiva realmente internacionalista que pasaba, y pasa, en primerísimo lugar, por una España federal, que culmine la actual realidad autonómica. El federalismo no se construye con aventuras estatutarias de reivindicación de derechos ancestrales, sino con la unidad y decisión de los sectores de la sociedad que con su trabajo crean la riqueza material y cultural. Federalismo e internacionalismo son dos ruedas fundamentales de un proceso histórico de cambio y emancipación social. Por ello, yo y el colectivo en el que milito, defendemos un federalismo republicano y de orientación socialista. No concibo, aunque naturalmente respete, en pleno siglo XXI, una izquierda nacionalista cerrada y mucho menos si ésta es independentista. Desde el tripartito se ha aceptado, en diverso grado, la filosofía del nacionalismo, con un socio independentista, ERC, otro no se sabe y el principal socio compitiendo con CiU en su terreno. No se han unido,ampliado y fortalecido los apoyos recibidos para dar un giro a la izquierda en Catalunya, sino que se han dispersado y dividido. Y llega la crisis y golpea al gobierno central y al catalán, presos ambos de una aceptación de las políticas neoliberales y de un intento inútil de ocultar la crisis o de tratarla como un fenómeno pasajero que no nos tocaría de pleno. Deriva política, falta de proyecto de izquierdas y crisis, tres elementos que conducen al fracaso.
Ha ganado la derecha nacionalista porque ha perdido el tripartito, al entregarse a dinámicas que no debían haber sido las suyas. También, como algo general, porque la izquierda ha asumido las políticas neoliberales de sus contrincantes. Si en España y en Catalunya PP y PSOE, CiU y tripartito, hacen más o menos la misma política y nadie defiende una política de izquierdas que denuncie a los responsables de la crisis y proponga otras alternativas,la sociedad trabajadora en general y la juventud en particular se desmovilizan y el cinismo, egoísmo y deshonestidad de la derecha triunfan ya que la izquierda no ha hecho lo que se espera de ella y ha jugado en el campo del adversario. Se puede perder por razones objetivas pero dejando un sembrado de ideas, de hechos y de potenciales movimientos de lucha y de futuros cambios.
Ha ganado CiU, la de las políticas neoliberales sin complejos, la de las privatizaciones más duras, la del 3%, como mínimo, de corrupción y mordida, la del Palau y otras hierbas. Mas ha pasado de ser un yuppie prepotente a un aprendiz de padrino de todos los catalanes. Ya tiene a sus mamporreros para hacer el trabajo más sucio y agresivo. Y tiene a Durán i LLeida, el más neoliberal y antisocial, con imagen falsa de diálogo, tolerancia y preocupación por los pobres. En realidad en estas elecciones ha triunfado, en la política y en la economía reales, el tripartito CiU-PP-CEOE. Hablarán catalán o castellano en la intimidad, previo pase por el inglés de Wall Street.
La situación es dura y puede serlo más pero no es irreversible. Se le puede dar la vuelta si aprendemos de los fracasos y hacemos lo que corresponde hacer. Será un trabajo a medio y largo plazo. Ahora pasa por los días 15 y 18 de Diciembre, como antes por el 29 S. En algunos casos será volver a empezar y en otros continuar lo que está en marcha. No está escrito que al final de la escapada no paguen sus desmanes los principales responsables de los mismos. Tenemos que escribirlo.