PARA DEFENDER E IMPULSAR DESDE LA CALLE, EN LOS CENTROS DE TRABAJO Y ESTUDIO, EN LOS BARRIOS Y ASOCIACIONES SOCIALES Prioridades para defender en el Congreso de diputados recién elegido: Exigir a los nuevos poderes de gobierno del Estado la creación de puestos de trabajo estable y la reducción de la precariedad; para facilitarlo, desprivatizar y renacionalizar empresas públicas en los sectores clave de la economía, para que jueguen el papel de activación del conjunto de laeconomía productiva, no la especulativa; recuperar los servicios privatizados en la sanidad pública, en la vía de su ampliación progresiva; retirada de la LOMCE y ampliación y fortalecimiento de todo el sector público educativo y contratación de miles de maestros y profesores para recuperar a los miles que se despidieron y que son imprescindibles; salarios y condiciones adecuadas de trabajo para ellos y exigencia de corresponsabilidad en el trabajo propio de cada uno/a y del colectivo; iniciar una serie de medidas legislativas y educativas, en España y a nivel europeo e internacional, contra las guerras y en defensa de la paz, en la línea del artículo 6 de la Constitución de la IIª República Española, que impedía el uso de la guerra; pronunciarse por la disolución inmediata de la OTAN y por la creación de un cuerpo para la paz dependiente de la ONU y reducción drástica del gasto de armamento en nuestro país, en la UE y en el mundo y dedicar una parte de los recursos que se liberen al desarrollo económico y social de los pueblos empobrecidos y a la reconstrucción de los países destruidos por las guerras neocoloniales; combatir a partir de la educación y la aplicación estricta de la ley cuando sea necesario, dos lacras de nuestra sociedad: el machismo y la violencia de género, y la violencia de los jóvenes, especialmente a nivel escolar, contra sus propios compañeros y compañeras, acrecentada progresivamente en los últimos años; y finalmente, pero urgente y no único, reforma de la Ley Electoral para que todos los votos valgan igual. Por hoy es suficiente. Soy consciente de que en la defensa de todo lo expuesto sería esencial la presencia de un amplio y fuerte grupo de IU en el Congreso. No lo hay, pero en la calle se pueden hacer muchas cosas como quedó patente en las importantes movilizaciones de la anterior legislatura y en la pasada campaña electoral.
Nuestras ideas no son el pasado, son de un futuro apremiante, pero como decía Walter Benjamin: "Encender en el pasado la chispa de la esperanza presente"
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jueves, 21 de enero de 2016
domingo, 6 de octubre de 2013
Ante el XIX Congreso del PCE: Reafirmar, organizar, convencer
Al abordar la realización del XIX Congreso, sus contenidos, debates y acuerdos, es preciso hacer un poco de memoria y recordar cómo se produjo el nacimiento de los partidos comunistas y del PCE, en concreto, y cuáles eran sus señas de identidad básicas. Nacieron los partidos comunistas como reacción a la actitud belicista de los partidos de la internacional socialdemócrata, que traicionaron los acuerdos tomados antes de 1914 de no apoyar los presupuestos de guerra en ningún país, ya que ello representaría enfrentar a los trabajadores de todos los países entre sí, en beneficio de los intereses de las diversas burguesías.
El PCE nació con un programa claro y concreto:
1º. Por la defensa de unas condiciones de vida dignas para todos los trabajadores y trabajadoras. Por la igualdad. Por los derechos sociales y servicios públicos fundamentales.
2º. Por la libertad y la democracia, en la vía del socialismo y el comunismo.
3º. Contra la guerra y por la paz. Por la solidaridad y fraternidad socialista.
Este fue, a grosso modo, el núcleo central del programa político del PCE en su nacimiento. Programa que fue defendido con todas sus consecuencias por el PCE en la IIª República y con las armas ante el levantamiento fascista. Considero que más de 90 años después, es plenamente vigente. Hay cosas intangibles en la defensa de un tipo de sociedad diferente al capitalismo, sea éste en sus fases “sociales”, o en la neoliberal actual. El capitalismo no tiene como objetivo la fraternidad de los pueblos y personas, sino el afán de beneficio y lucro. La producción de mercancías en el capitalismo no está en función de un uso racional y justo para cubrir las verdaderas necesidades sociales y humanas, sino para obtener ganancias. El gasto militar es para el capitalismo preferente, se use o no se use el armamento. En uno y otro caso, crea el miedo en la población convenciéndola de los peligros que la acechan. En consecuencia, el capitalismo es un peligro permanente para la vida y la seguridad de los pueblos. Hoy como ayer es necesario el cambio social para una democracia económica, social y política en la perspectiva socialista. El socialismo es una necesidad histórica más actual que nunca ante el fracaso del capitalismo, imprescindible para salvar a una humanidad de 8.000 millones de personas. Sólo con ver lo que sucede actualmente en la economía y en las condiciones de vida (o de muerte) de la gente; en la destrucción de la tierra; y en las guerras terribles contra los pueblos, encontramos el llamamiento moral, ideológico y político a la revolución, aunque las formas que ésta adopte sean diferentes a muchas de las que se han diseñado en el pasado.
Después de la derrota republicana, el PCE participó en el exilio, con muchos militantes en la resistencia francesa contra el nazismo y en los campos de concentración alemanes; y en la clandestinidad española fue vanguardia en las luchas sociales, culturales y políticas, siendo artífice, impulsor y organizador del nuevo movimiento obrero, cultural y político. No se trata de ponerse medallas, sólo de hacer honor a la lucha de tantos hombres y tantas mujeres que nunca se rindieron, a pesar de las persecuciones, torturas, cárcel y despidos. Y llegó la transición, con sus luces y sombras, algo que no toca analizar en este artículo, y el partido perdió una parte de su empuje y entró en contradicciones, enfrentamientos y crisis.
Al cabo del tiempo llegó IU, después de la movilización y del referéndum contra la OTAN y la voluntad de acuerdo entre el PCE y otras pequeñas organizaciones que habían participado en las movilizaciones y frente a la derecha y al PSOE, que había pasado del “de entrada no” a la OTAN a defender como converso la pertenencia a esta organización militar del capitalismo.
IU nació en principio como un movimiento político y social pero se organizó rápidamente como un partido, con lo cual hubo momentos de confusión, solapamiento y duplicidad de estructuras con el PCE. En la medida que IU iba asumiendo todo el protagonismo, electoral, político y organizativo fue retrocediendo el PCE, especialmente porque desde dentro del PCE había dirigentes con importantes responsabilidades en el partido y en IU, que apostaban por la liquidación del PCE y su total sustitución por IU como un partido clásico y único. Las discrepancias internas en el PCE, agudizadas con la desaparición de la URSS, que dio base al discurso del final del comunismo, acabaron en progresivas divisiones.
Al cabo del tiempo, se fue abriendo paso la idea y la práctica de que era necesario que el partido recuperara todas sus funciones, salvo la de presentarse a las elecciones. En diversos congresos se fueron tomando decisiones a tal fin. Sin entrar en detalles, quiero recordar y remarcar que sin el papel del partido después de la VIª Asamblea de IU, ésta quizás continuaría en la pendiente de desaparición que duró hasta la 9ª Asamblea.
La recuperación política y organizativa del PCE, lenta y cargada de contradicciones y de problemas no resueltos, es fundamental por una simple razón: para impulsar la lucha, la acción y construir la hegemonía en torno a las ideas del socialismo hacen falta organizaciones que lo quieran y defiendan. Sin organización, las ideas y programas son palabras desflecadas, que pueden ser más seguidas en momentos de tensión y lucha pero que decaen a las primeras dificultades serias.
En esas estamos, en el momento de culminar un proceso que permita potenciar todo lo que se ha realizado bien y poner sin tapujos encima de la mesa todo lo que funciona mal, no funciona, o ni siquiera forma parte principal del discurso y de la práctica del Partido. Todo ello sin olvidar algo fundamental: en IU continúan desarrollándose gran parte de nuestros compromisos como comunistas. Si IU está más ensimismada en las encuestas electorales que en su vocación teórica de cambio, los avances en las urnas, imprescindibles, pueden esfumarse en momentos difíciles.
Y QUE EL PARTIDO NUNCA OLVIDE A LOS 4 HERMANOS CUBANOS SECUESTRADOS EN EEUU. Y NO SON SÓLO 4 HOMBRES, ES LA HISTORIA Y EL FUTURO.
Publicado en el Nº 264 de la edición impresa de Mundo Obrero septiembre
http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=3131
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