lunes, 15 de octubre de 2018

PABLO CASADO: PATÉTICO Y REACCIONARIO EMBUSTERO. 


Y lo más grave es que acusa a todo Dios de mentiroso, de corrupto y de estúpido. Es terrible que la política esté en manos de energúmenos de este calibre. Y los hay en todas las organizaciones.
Vayamos al asunto. El título del artículo viene a causa de las declaraciones últimas de Pablo Casado en referencia al PSOE de Andalucía. Afirma Casado, con contundencia y sin que el cinismo le descomponga la cara, que los del PSOE de Andalucía " Han construído una administración corrupta", que "El PP es la garantía de cambio en Andalucía para acabar con la  red clientelar de corrupción". Esto lo dice el máximo responsable de un partido que tiene unos cuantos dirigentes en la cárcel o en los juzgados por la corrupción generalizada, sistemática y millonaria que han practicado durante largos años, convirtiendo los bienes públicos en objetivo de sus saqueos. No voy yo a defender al PSOE ni al PSOE-A en relación a sus responsabilidades, corrupciones y corruptelas.Ya se espabilará para salir de sus diversos fregados. Simplemente, pongo las cosas en su sitio para decir inmediatamente que si por casualidad me encuentro con Casado tomando un café en la barra de un bar, me agarraré la cartera bien fuerte y me iré al otro lado de la barra por si acaso. Así de simple.
Y para continuar poniendo las cosas en su sitio y se sepa quien es cada quien, Casado dice un día sí y otro también que el gobierno de Venezuela y el presidente Maduro son una dictadura y le exige a Pedro Sánchez que haga algo contra la tiranía de Maduro y en defensa de los socios golpistas venezolanos. Ni una palabra sobre el nazi neoliberal Bolsonaro de Brasil, ni en relación al ultra conservador y reaccionario Piñera de Chile, ni sobre Macri, el ultra conservador lacayo de las multinacionales de EEUU, que ejerce como presidente de Argentina. Son sus colegas y entre colegas del robo y la reacción siempre se está de acuerdo. Y para completar su sarta de ideas-basura compite en nazionalismo con los colegas nazional-secesionistas catalanes, afirmando que "La hispanidad es el hito más importante del hombre".
Una última cuestión: a esta gentuza les vota una parte importante de la sociedad para que ser elegidos sin necesidad de sacar los tanques a la calle. ¿Cómo es posible que las clases medias y una parte de las más humildes les voten y suban al poder una vez tras otra, gracias a los votos llamados populares? Una explicación, entre otras más, es que cuando llegan las crisis fuertes del capital y las clases medias pierden parte de sus salarios y rentas, echan la culpa siempre al gobierno más social y de izquierdas que han tenido y giran los ojos a los conservadores y reaccionarios que les prometen el paraíso. Así sucede también con una parte de los sectores más pobres que han recibido importantes mejoras sociales que con la crisis se reducen o acaban. En ambos casos, hay algo elemental en todas las etapas y en todos los casos: si mejoran las condiciones de vida y de trabajo de las clases trabajadoras por determinadas políticas sociales, pero estas no van acompañadas de una elevación de la educación y conciencia social y política críticas, el pensamiento conservador de la masa vuelve a buscar sus salvadores en la derecha, por extrema que esta sea. Sean los salvadores Hitler o Bolsonaro. 
Por todo lo dicho, no creo que haya otra alternativa para hacer frente a una situación de grave regresión social, política y humana como la que se está produciendo, que las organizaciones sindicales, políticas y culturales que se reclaman de la izquierda ejerzan como tales cada día y en todos los ámbitos en las prácticas concretas y no sólo en los discursos oficiales.    


jueves, 11 de octubre de 2018

BOLSONARO Y BRASIL: ENSAYO DEL CAPITALISMO NAZI-FASCISTA A SECAS.

Cuando la gran mafia económico-política-militar piensa que las cosas se les pueden torcer un poco ponen en marcha todos los mecanismos de boicot y bloqueo económico, manipulación y control informativo, corrupción del sistema judicial y, siempre  en el horizonte como perspectiva, el cañón del tanque asomando por la esquina. Las administraciones de los Estados Unidos de América, las anteriores y las de ese engendro humano llamado Trump, están siempre prestas a aprovechar el más mínimo resquicio para recuperar plenamente América Latina como el patio trasero de EEUU. Imponer en América Latina y en el mundo entero las concepciones más reaccionarias y criminales del neoliberalismo. Y por ello sacan del armario todo su arsenal de nazis, fascistas, golpistas, militares traidores, asesinos y sicarios a sueldo, por si no bastan las amenazas para liquidar o amortizar socialmente a las personas y grupos políticos que han puesto en marcha acciones para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la clase trabajadora, en especial la más vulnerable por no tener siquiera un trabajo estable y un techo decente para guarecerse. 
El modelo que quiere el capitalismo actual y al que se dirige en toda América Latina es controlarlo todo o hundirlo. En el mundo han sustituido el capitalismo industrial por el financiero especulativo. No aceptan ni mejoras sociales moderadas aunque no cuestionen el sistema, como las que se han producido en Venezuela con la vivienda, la educación y la salud; ni que en Brasil el Partido del Trabajo, con Lula da Silva, Dilma Rousseff y todos sus dirigentes pongan en marcha planes sociales y, nada más y nada menos, que todo el mundo pueda comer tres veces al día; ni que en Nicaragua el sandinismo continúe gobernando frente a los intereses de los EEUU y de las multinacionales. En Brasil, el régimen de Bolsonaro dice que quiere acabar con la violencia como si ésta fuera algo intrínseco y absolutamente natural debido a la maldad de los seres humanos, no a la explotación y opresión del capital y, en consecuencia, a la miseria y hacinamiento en las chavelas y a la carencia de servicios educativos y de salud para los más humildes. Como si las redes del narcotráfico que extienden su dominio por Brasil y por toda América Latina no utilizaran a los más miserables para el tráfico, enriqueciendo a los intermediarios que lo controlan y más allá a los "honrados" millonarios que permanecen en la sombra con fortunas en los paraísos fiscales y en los bancos. Un ejemplo claro y cercano lo tenemos en toda la zona de Gibraltar y el sur de España, además de en las ya conocidas zonas gallegas.
En resumen, el actual capitalismo en Brasil es un movimiento de orientación nazi-fascista golpista, que utiliza todos los recursos a su alcance: las finanzas, la prensa, los jueces corrompidos hasta la médula, y la perspectiva de intervención militar si es necesaria, como ha dejado bien claro Bolsonaro y la mafia que le rodea. En Brasil y en toda AL quieren acabar con todas los proyectos sociales, están por la privatización total de la economía, incluyendo los servicios públicos.
Y frente a todo ello, siendo conscientes de que están liquidando los tímidos avances sociales y políticos que se estaban produciendo en AL, con ejemplo para el mundo, es imprescindible poner en marcha la denuncia de Bolsonaro y de todo lo que representa, promover la solidaridad y confraternización y movilizarse solidariamente con nuestros hermanos latinoamericanos, construir la izquierda española y contribuir a hacer lo mismo con la europea. No hay otras formas de actuar desde la izquierda.

SOLIDARIDAD CON LULA DA SILVA. EXIGIMOS SU LIBERTAD.  
   

miércoles, 10 de octubre de 2018

TRAGEDIA Y FARSA, SE MEZCLAN Y SUCEDEN.

Dícese que el filósofo alemán Friedrich Hegel desarrolló en sus escritos la tesis, u opinión, de que los hechos se repiten en la historia. No viene a cuento ampliar y desarrollar aquí el asunto. Estando de acuerdo con ello, Karl Marx añadió lo siguiente en su libro El 18 Brumario de Luís Bonaparte: "Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: Una vez como tragedia y la otra como farsa".
Valga estas citas para analizar la situación que está viviendo Catalunya por los efectos de la acción aventurera de los nazional -secesionistas. En Catalunya estamos en una farsa permanente precedida o mezclada con una "tragedia" de carácter humano, social y cultural que los trabajadores y trabajadoras y el conjunto de la población, incluidos los niños, viven desde hace tiempo en diversos grados de enfrentamiento, pelea, división a todos los niveles: el familiar, de barrio, de empresa, escolar, deportivo...Marx debería añadir ahora que no están reñidas tragedia y farsa al mismo tiempo. 
Los que pusieron en marcha este "procés" irracional de lucha de identidades que no de clases, a partir de la prostitución de conceptos básicos en el lenguaje y en la acción, tienen practicamente toda la responsabilidad política. Prostituyeron el concepto de revolución con una contrarrevolución económica, social y cultural en toda regla, prometiendo el paraíso y la fraternidad  de un solo pueblo cuando los españoles les dejaran de robar, mandar e imponer; asimismo convirtieron su acción fanática, aventurera y anti solidaria en un concepto y una acción radical; y para colmo, arrastraron por el lodo de su "monarquía bananera hereditaria", con algunos de sus principales jefes en la cárcel, o a punto de entrar en ella por ladrones, el término República, que es nada más y nada menos que el intento democrático institucional de acercar el poder a la sociedad para que este poder sea más racional, justo y participativo. Y todo ello lo hacen engañando, narcotizando y convirtiendo en zombis a una masa horneada por las mentiras y la manipulación que destilan diariamente en "sus" medios de propaganda, en especial TV3.  O sea, que contaminan y crean una realidad ficticia, después de anular la conciencia crítica y el sentido común de centenares de miles de personas. En la reciente historia española ya hubo una situación similar cuando la acción terrorista de ETA generó un pensamiento más conservador, reaccionario y fascista en amplios sectores de la sociedad. Con su "nazionalismo identitario", los secesionistas están consiguiendo el mismo efecto en sectores de la sociedad española actual. 
¿Y la izquierda, la socialdemócrata de siempre y la antaño llamada "alternativa", la sindical, la política y gran parte de la cultural, qué hacen? Hasta el momento, totalmente, o casi, estar ausentes de la realidad, en un permanente despiste, cuando no abierta complicidad de amplios sectores con los secesionistas. Una izquierda que ha perdido como práctica concreta sus referentes internacionalistas frente a los nacionalismos, su conciencia de clase frente a los populismos diversos, el sentido profundo de igualdad y fraternidad entre todos los seres humanos, la defensa radical de la paz frente a la guerra. Una izquierda que permite y contribuye a la confusión entre España y franquismo, considerando la España actual casi como una continuación de la España franquista, no atreviéndose a defender la España de la historia compartida, con sus contradicciones, miserias y grandezas, la España de la IIª República Española que vinieron a defender los héroes y heroínas de las Brigadas Internacionales. Sí España, y no un acomplejado "estado español" que utilizan vergonzantemente los pobres y cobardes de espíritu que aún tienen la cara dura de llamarse de izquierdas y hasta comunistas. Una izquierda que blanquea de progre a los nazionalistas desfilando detrás suyo, como perfectos auxiliares y avaladores de sus acciones reaccionarias.
Por todo lo dicho, y por lo que callo, es imprescindible construir la izquierda real, en Catalunya y en toda España. Una izquierda diversa y plural fundamentada en los principios y valores del internacionalismo y de la paz, de la conciencia de clase que una a los trabajadores, de la libertad y la democracia activas, de la organización y disciplina colectivas para acometer las tareas de construcción de una sociedad más justa, igualitaria, republicana y orientada al socialismo. 

                                                                      HEGEL
                                               MARX



Ética, política, organización

(PUBLICADO  EN                                  LA REPÚBLICA.ES)
   ÉTICA, POLÍTICA, ORGANIZACIÓN.
Después de escuchar y leer que el intento de “asalto” al Parlament de Catalunya por un grupo de energúmenos espoleados por Torra, (que hoy pide auxilio a Trump y al Papa para que entiendan y avalen sus felonías) fue realizado por “radicales”, se me ha ocurrido, como radical en ideas que soy, y al que no le asusta una cierta, llamémosla violencia social justa, que de radicales nada. Son sencillamente fanáticos de ideas y formas caducas de nazionalismos identitarios, algunos disfrazados incluso de “revolucionarios” del bla bla bla. Para completar el panorama leo que Pérez Reverte, que sabe mucho de todo, y que como afirma siempre “no es de derechas ni de izquierdas”, dice que Picasso no pintó el Guernica por patriotismo, sino por mucho dinero. Y cómo sabe tanto, a callar. Y ahí queda, no voy a defender a Picasso, no lo necesita frente a Pérez Reverte, ni tampoco a ningún otro gran artista con obras maravillosas, al cual le saquen aspectos, reales o ficticios, de su vida personal. Dejo sólo constancia que así suena el día en que escribo este artículo.
Pienso que debo intentar aportar algunas ideas, observaciones, reflexiones, a algo tan fundamental para contribuir a construir una sociedad más justa socialmente, más igualitaria y, por ende, más democrática, como es poner en marcha de manera significativa el trinomio: ÉTICA, POLÍTICA, ORGANIZACIÓN. Ya que cuando las veletas de la dinámica cultural y social se mueven por vientos caprichosos montados en la mentira, la manipulación, la liquidación del pensamiento crítico o del buen sentido común, se puede esperar que ocurra lo peor de unas masas horneadas y narcotizadas a las que se lleva a cualquier aventura por criminal o desastrosa que sea, como ha quedado bien demostrado en la historia del siglo pasado y en lo que llevamos de éste.
Impulsar una ética, coherente con una política y organizada en la sociedad exige, en primer lugar, conocer bien la realidad, informar adecuadamente sobre ella y convencer con razones y activando el pensamiento y la organización colectiva. Tener en cuenta todos los datos del problema de allá y de acá, de lo que es más cercano y de lo que parece más lejano pero que nos afecta en el día a día y en todo, aunque sea menos perceptible. Si hablamos del trabajo, debemos conocer bien los datos de los trabajadores/as en activo, en paro, con trabajo precario y condiciones laborales injustas. Convencer de que debe venderse la fuerza de trabajo en el mercado oponiéndose a niveles de explotación y de opresión intolerables, y hacerlo hablando en serio y en concreto de la clase obrera y trabajadora, conociéndola, para hablar con causa y convicción de la lucha de clases en su sentido más concreto, rechazando las frases definitivas a las que están tan dados los izquierdistas de salón que hacen una revolución semanal, o las “razones” de los que aceptan cualquier cosa porque no hay fuerza para cambiar ni imponer nada. Es la única forma de organizar a las personas y juntar los esfuerzos para defenderse individual y colectivamente en las mejores condiciones posibles frente a las diversas expresiones del poder y del dominio del capital. Aunque parezca que en la época de las redes y sus realidades virtuales no es necesario hacer lo más común: verse, hablar, debatir, organizarse y movilizarse, nunca ninguna forma virtual sustituirá la relación directa entre los trabajadores en las fábricas y centros de trabajo, en las barriadas obreras y populares aunque hayan cambiado mucho las técnicas y formas de producción. Los asalariados/as existen igual en las fábricas que producen con otras tecnologías, en las grandes superficies comerciales que sustituyen en gran parte a las históricas cadenas fordistas, en los servicios. Y están las mujeres que en su conjunto cobran un 25 menos de salario por un mismo trabajo. Y ya no hablemos de algo que nos debe afectar directamente, a pesar de su lejanía, la brutal explotación a la que están sometidos por las grandes cadenas económicas mundiales los trabajadores, hombres, mujeres y niños, en países empobrecidos del llamado tercer mundo.
Impulsar la ética del trabajo, de la corresponsabilidad y de la solidaridad de clase debe hacerse desde la educación, para que los niños y niñas empiecen aprendiendo que viven en un mundo de iguales y no en una selva de intereses egoístas.
Otro de los grandes asuntos indisolublemente unido al anterior es el de la convivencia y colaboración entre pueblos, naciones, estados, independientemente de que hayan formas diversas de enfocar la economía o el conjunto de cuestiones que afectan a una comunidad. Y esto significa en primer lugar que la guerra debe ser totalmente erradicada como forma de intervención nacional e internacional. La paz, en si misma, es un valor universal que permite abordar todos los problemas y diferencias de manera que los problemas, por graves y complejos que sean, tengan una vía de solución. La guerra no soluciona nada, sino que lo empeora todo, matando, destruyendo, sembrando tragedia, odio, humillación y barbarie.
Resumiendo, la trilogía ética, política y organización significa recuperar la mejor visión de cambio democrático y social con perspectiva socialista de nuestras experiencias históricas, purgado de las deformaciones, contradicciones, voluntarismos y triunfalismos “revolucionarios” o entreguismos, que tanto daño han hecho a las ideas del socialismo y del comunismo y que han hundido a estados que habían iniciado una etapa no capitalista.
Y la actual izquierda, o lo que de ella queda, es un espectro pequeño y difuminado irreconocible, sin ninguna capacidad para hacer otra cosa que defender un pequeño espacio, la mayoría de veces de intereses personales. Es, pues, imprescindible, construir la izquierda. Y para que ello sea progresivamente posible, no hay otra alternativa que conocer bien la realidad que queremos modificar y cambiar y defender en su marco nuestras propuestas políticas y sociales desde la cultura y la ética insobornables del más sólido humanismo socialista. Siendo consecuentes con la adecuación de las tácticas concretas de actuación a la alternativa estratégica que defendemos. Sobran, por tanto, oportunismos, fullerías y ventajismos personales y colectivos. Ya sé que cuesta, pues arrastramos mucha deformación pero, es EL ÚNICO CAMINO.

viernes, 5 de octubre de 2018

Pablo Casado:'No idolatramos a asesinos como el Che Guevara, idolatramos a mártires como Miguel Ángel Blanco'
Hace un tiempo, Pablo Casado, entre otras brutalidades facistoides referidas a la guerra civil, a los muertos de las cunetas, a los que cantaban la Internacional mientras "los comunistas dejaban 100 millones de muertos en el siglo XX", vociferó la frase que encabeza el texto, entre los aplausos y rugidos de sus colegas de camarilla del PP, encabezados por Esperanza Aguirre y algunos más que están o han pasado por la cárcel por chorizos. Para que quede claro, cuando ETA asesinó a Miguel Angel Blanco, fuímos muchos los que salimos a la calle por solidaridad humana a denunciar el crimen terrorista, sin comulgar con las ideas que aquel profesaba. Pero la cita de Casado al CHE y todo lo demás es la expresión miserable y cobarde de un personajillo al que nunca le ha salido, ni le saldrá, decir que Franco era un asesino que lanzó un golpe de Estado acompañado, impulsado y armado de toda la mafia nacional e internacional del fascismo, el nazismo y el crimen, encabezada por Hitler y Mussolini. Esto no lo dirá Casado a pesar de balbucear que sus palabras fueron mal interpretadas ya que él también tuvo un abuelo republicano que fue reprimido por el franquismo y pasó por la cárcel.
Esto que escribo viene a cuento de que es necesario tener presente constantemente quién es quién y documentarse bien sobre los hechos que se narran o las afirmaciones que se hacen para calificarlos. En política no vale pasarlo todo por el caño gordo para calificar o descalificar a una persona o a una acción. Se tiene que afinar para que los argumentos que se utilizan tengan credibilidad. 
Al encontrarme por casualidad la frase del titular, se me ocurrió utilizar como ejemplo las palabras de Casado para poner en evidencia el pensamiento de una persona que es un aventajado discípulo de la peor y más reaccionaria actuación política de Aznar. Pero no quiero quedarme aquí. Un servidor y muchos luchadores contra la guerra y por la paz, denunciamos por escrito y con una entrega colectiva de firmas ante la Audiencia Nacional, a José Ma. Aznar, para que fuera juzgado como criminal de guerra, por su actuación al lado de Bush y Blair en la guerra de Iraq, con la consecuencia de centenares de miles de muertos, innumerables heridos y la destrucción de un país. Una guerra montada sobre mentiras de armas de destrucción masivas y apoyo al terrorismo internacional por parte del gobierno que presidía Sadam Husein, mentiras totalmente desmontadas sin que Aznar hiciera otra cosa que reirse del asunto cuando le preguntaron.
Y mientras unos cuantos denunciábamos a Aznar, otros que ahora son más de izquierda, demócratas y progres que nadie y que cargan contra el PP y Cs en cada frase que dicen, venga o no a cuento, entonces se lo miraban pasivos porque aquello de la guerra y la paz quedaba lejos.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Escribe Pedro López Provencio



La semana pasada paseamos por el noroeste de los Balcanes. Con los pensionistas de CCOO. Para rellenar algún momento desocupado, me llevé un libro. “Sobre la tiranía” de Timothy Snyder. Y hablé con gente de por allí. De lo que les pasó. De ahí salen algunas ideas que transcribo con pequeños arreglos.

Algunos filósofos de la antigüedad, como Platón y Aristóteles, nos advirtieron que la desigualdad es la principal causa de la inestabilidad. Y de que las libertades públicas pueden ser aprovechadas por los demagogos para imponer la tiranía. Para impedirlo se ideó el Estado de Derecho. Con su sistema de frenos y contrapesos. Y así evitar la usurpación del poder por un solo individuo o grupo. E impedir que los gobernantes puedan burlar las leyes fácilmente en su propio beneficio y en el de los particulares que los puedan corromper.

La globalización, los sistemas financieros actuales y la disrupción tecnológica, fomentan las desigualdades. Reales e imaginadas. Lo que unido a una aparente impotencia de las democracias para afrontarlas, hace que prospere el rechazo de la razón en nombre de la voluntad. Y se pueda negar la verdad objetiva en aras de un mito glorioso. Que formulan unos líderes que dicen encarnar la voz del pueblo. Argumentando que los complejos desafíos actuales obedecen a una conspiración contra la Nación. Por lo que exigen que las tareas de gobierno estén en un determinado grupo. El suyo. Que posee el monopolio de la verdad. Para guiar a la sociedad hacia un futuro cierto, conforme a los designios, supuestamente inmutables, de la historia. 

Para eso es preciso que se obedezca por anticipado. Lo que es una tragedia política. Porque siempre hay gente a la que no es necesario mandarles nada. Intuyen lo que quieren sus superiores y se afanan en cumplirlo. Así se suelen atropellar derechos de minorías. Mientras muchas personas normales lo contemplan con desinterés y hasta con regocijo. Contra gitanos, inmigrantes, etc.

Tendemos a creer que las instituciones democráticas son permanentes y que nos van a defender de los desmanes. Pero ha habido políticos que han accedido al poder, a través de esas instituciones, que se dedicaron a destruirlas. Especialmente cuando cuentan con la distracción de la sociedad. Como sucedió en Alemania en 1933. Cuando a un grupo totalitario gana las elecciones, puede proponerse cambiarlas desde dentro. Mientras se distrae a la gente con el entusiasmo patriótico, se eliminan derechos democráticos. Y cuando se vota no se sabe si se estará votando por última vez. Después viene la defensa de la patría contra el enemigo exterior e interior. Con lo que se justifica la dictadura.

Conforme la globalización aumenta las desigualdades económicas, la oligarquía se vuelve cada vez más amenazadora. Cuando alguien cuenta con financiación privada, o de procedencia ignota, dispone de grandes ventajas. De mucha más libertad de expresión. Lo que incide decisivamente en las campañas a electorales. Como es el caso del señor Puigdemont. Que no hay control público del dinero que ingresa y gasta.

Ciertamente, contamos con frenos y contrapesos. Pero aún así, nos enfrentarnos a una situación en la que un solo grupo se puede hacer con todo el poder. Autonómico, local, la parte que corresponde al Estado y a la Comunidad Europea. Incluso teniendo minoría de votos. Por lo que puede controlar todas las palancas de poder territorial. Si a eso le añadimos que las asociaciones civiles, los colegios profesionales y los sindicatos se agrupan en su ayuda, el paso siguiente hacia el totalitarismo está cantado. El grupo que cuenta con semejante control no necesita activar políticas beneficiosas para la sociedad en general. Y puede practicar muchas impopulares. A la larga ha de temer a la democracia y procurará debilitarla. 

Hay que ser conscientes de que nuestras palabras y nuestros gestos, o su ausencia, son muy importantes. Las decisiones que tomamos de intervenir o no en los asuntos públicos es una especie de voto. Cuando pidan lealtad hay que asegurarse de que eso incluye a todos los ciudadanos y no excluyen a nadie. Los lazos en las solapas distan mucho de ser inocentes. Suelen ser símbolos de exclusión. En Alemania en 1933 empezaron a llevar insignias que decían “SI” y siguieron con la esvástica. Otros, después, tuvieron que llevar una estrella con distintos colores, dependiendo del grupo marginado al que le asignaban. Cuando mucha gente luce símbolos de lealtad al poder, la resistencia se hace muy difícil y la sumisión muy fácil.

La buenas prácticas profesionales son muy importantes. El imperio de la ley puede destruirse con malos abogados y jueces títere del poder político. Así se contemplaban éstos en las “leyes de desconexión”. Las leyes y las normas no pueden estar al servicio de proyectos nacionales excluyentes. Los abogados han de cumplir la norma de que no puede haber pena sin juicio, los médicos no deben practicar una intervención sin consentimiento, los empresarios no han de aceptar condiciones de explotación ni esclavitud y los funcionarios no tienen que autorizar ni documentar actos atroces o repulsivos. Por ejemplo.

Cuando hay personas que se encuadran y desfilan llevando antorchas y fotos de sus líderes, el fin de la democrácia se acerca. Cuando se entremezclan con la policía y colaboran entre sí, el final ha llegado. Porque no es posible hacer elecciones democráticas, juzgar casos en los tribunales, promulgar leyes y hacerlas cumplir, ni gestionar asuntos públicos, cuando existen organismos, al margen de los oficiales, que tienen posibilidad de ejercer presión y violencia contra las personas que no les son adictas. Quienes pretenden socavar la democracia y el imperio de la ley, crean y financian esas organizaciones violentas que se infiltran en la política. Primero degradan el orden político y después lo subvierten. Se privatiza la violencia. Para que se transforme el sistema siempre es necesario incorporar emociones. Se impone la ideología de la exclusión y la instrucción de militantes. Primero plantean un desafío a la policía, después se introducen y por último la transforman.

Es fácil hacer lo que todo el mundo hace. Resulta difícil, incluso, decir algo diferente. Pero sin esa incomodidad no hay libertad. Cuando se consigue romper con la auto represión, otros siguen.

Los estereotipos que nos coloca la televisión se emplean, incluso, por los que quieren discrepar. Es necesario evitar la fraseología comúnmente utilizada a que nos inducen desde la televisión. Incluso para expresar lo que dice todo el mundo. No hay que hacer seguidismo de noticias banales. Ni de las que cada vez precisan de más espectacularidad para entretenernos. Hay que distanciarse de internet y su ínfimo leguaje. Hay que leer libros.

Nos sometemos a la tiranía cuando renunciamos a la diferencia entre lo que queremos oír y lo que realmente oímos. Eso puede resultar cómodo y agradable, pero anula la personalidad y el carácter. No debemos renunciar a la realidad verificable asumiendo acriticamente las mentiras e invenciones como si fueran hechos. Hemos de estar vigilantes ante la repetición constante diseñada para hacer plausible lo ficticio y deseable lo ilegal. Una mentira mil veces repetida en twitter no debe transformarse en una verdad. Hemos de huir del pensamiento mágico y de la aceptación descarada de las contradicciones: “vamos a romper el territorio de un Estado sin coste alguno”, “se bajarán los impuestos, se incrementará el gasto social y se reducirá la deuda”. No depositemos la fe en quien no la merece porque ha incumplido reiteradamente su palabra y sus compromisos.

El cinismo de exigir “la verdad” nos conduce a no hacer nada, hacia un páramo de indiferencia. Nuestra personalidad individual es la capacidad de discernir los hechos. Y lo que hace que seamos una sociedad es nuestra confianza colectiva en el saber común. Un individuo que investiga es un ciudadano que construye. Al líder que no le gustan los investigadores y los que preguntan en la duda es un tirano en potencia.

Conviene mirar a los ojos de nuestro interlocutor al hablar de la cosas cotidianas. Así nos podemos hacer a la idea de en quien se puede confiar y en quien no y echar abajo las barreras sociales. Cuando se aparta la mirada, o se evita el contacto, el miedo está presente. Si se muestra apoyo a todo el que discrepa razonadamente muchos se sentirán mejor.

Los gobernantes canallas utilizan lo que saben sobre nosotros para manipularnos. Evitemos los virus y el malware en nuestros aparatos electrónicos. El correo electrónico no es seguro y cualquier problema jurídico puede ser utilizado para presionarnos, los contactos personales mejor cara a cara. Somos libres en la medida en que controlamos lo que la gente sabe de nosotros y las circunstancias en que llega a saberlo. Que no puedan sacar nuestras palabras de contexto. Sacarlas de su momento histórico es una falsificación.

Y hemos de luchar para que los votos de los ciudadanos valgan igual. Que las papeletas de voto sean de papel. Para que no puedan manipularse a distancia y siempre se puedan recontar. Que nadie pueda tergiversar la voluntad de la ciudadanía libremente expresada. Así perdurará la democracia. Aunque, quizás, fuese mejor el sorteo o la insaculación.

martes, 2 de octubre de 2018

Para recordar y emocionarse un poco. Hemos tenido muchas derrotas, derrotas que nunca podrán borrar las gestas de lucha y de sacrificio de la clase trabajadora y su vanguardia revolucionaria por la emancipación humana, por la paz y la convivencia de personas y pueblos trabajando fraternalmente sin opresión ni explotación de nadie. Para que tengamos presente siempre la urgencia y la necesidad de un proceso social revolucionario, por difícil que sea y por lejano que lo veamos. Que las palabras de Casado sobre el CHE, y de otros de parecida y diversa índole, sean sólo el grosero eructo verbal de un residuo cloacal. Paco Frutos Gras.
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Clip de la película rojos de 1981 en la cual se proceso de la revolución de 1917 en Rusia en el momento de la toma del poder.