martes, 3 de mayo de 2016

TRABAJADORES Y PUEBLOS DE EUROPA Y AMÉRICA LATINA, UNÍOS.

CON AMÉRICA LATINA PARA PARAR EL ATAQUE DE EEUU Y EL CAPITAL CONTRA LOS GOBIERNOS Y PUEBLOS CONSCIENTES QUE DECIDEN CAMBIAR SU VIDA Y SER LIBRES.

Están haciendo retroceder los avances sociales y políticos, de soberanía nacional y de unidad latinoamericana que estaban desarrollándose por la decisión y lucha de la parte más consciente de sus pueblos. El imperialismo norteamericano y sus compinches de negocios, incluyendo a Felipe González y José Ma. Aznar, van a por todas. Cansados de fracasar en Cuba bloqueando e intimidando, ahora ensayan intentando comprar a los pueblos y consiguiéndolo a veces parcialmente, para cambiar el camino emprendido por la parte más consciente y organizada de éstos: en Argentina, frente a un gobierno social han impulsado un gobierno de caciques vinculados a los fondos  buitres de EEUU y al militarismo norteamericano y sionista; en Venezuela no han parado de organizar la violencia callejera y el boicot económico para que vuelva a gobernar la derecha que hundió al país en la miseria, en la corrupción y el crimen; en Brasil han puesto en marcha un golpe institucional con algaradas permanentes en las calles, alentadas por los caciques de las finanzas, los medios de propaganda-basura y los servicios auxiliares que siempre esperan sacar tajada de los cambios conservadores; en Venezuela lo hicieron antes para liquidar los avances sociales, educativos, en vivienda...; en Bolivia lo intentan todo, incluyendo la fragmentación del país, de acuerdo con los caciques locales y manipulando a sectores indígenas; en Ecuador, otro tanto; y no olvidemos que en Honduras realizaron el primer golpe institucional contra un Presidente que no era de izquierdas pero que tenía un sentido de defensa del patrimonio nacional popular; lo mismo que en Paraguay.



Para cambiar el signo social y soberano de cada país y el proceso unitario de América Latina que se estaba desarrollando, impulsado por los movimientos, organizaciones y dirigentes de la izquierda latinoamericana, las fuerzas económicas, financieras, políticas y mediáticas del régimen del imperio recurren a todo: violencia y terrorismo callejero, porque sacar los tanques a la calle hoy por hoy no está tan bien visto por los "honorables canallas"; Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), especialmente norteamericanas, que actúan de quinta columna de los amos que las pagan, sean Soros, Rockefeller, Goldman Sachs o la USAID y sus diversos departamentos de la fechoría internacional disfrazados de ayuda humanitaria; golpes institucionales, o "blandos", cuyas consecuencias no tienen nada de blando..etc. Todo vale con tal de impedir que América Latina se les escape del control económico, político e ideológico. Y mientras en Europa nos mirábamos en el espejo de la miseria moral, convirtiendo Grecia en una letrina del sistema, avanzándose en este país la aplicación del TTIP, de acuerdo con conservadores, liberales, socialdemócratas  y otras hierbas que lo aprobaron en el Sanedrín de la UE, los continuadores de la tarea histórica de Bolivar, Sandino, José Martí, el Che..., eran dejados a su suerte en América Latina. Un signo más de que frente a los diversos "nacionalismos" identitarios y excluyentes, que no tienen nada que ver con la defensa de la soberanía de un país, sólo un internacionalismo solidario evitará el aislamiento de las vanguardias conscientes de los pueblos frente al poderoso enemigo que no ceja en su intento de dominio y opresión.


"ARRIBA PARIAS DE LA TIERRA, EN PIE FAMÉLICA LEGIÓN.....AGRUPÉMONOS TODOS EN LA LUCHA FINAL, EL GÉNERO HUMANO ES LA INTERNACIONAL". POR LA MÁS CONSECUENTE RELACIÓN POLÍTICA, SOLIDARIA Y EL ESFUERZO COMÚN DE LOS TRABAJADORES EUROPEOS CON LOS PUEBLOS DE AMÉRICA LATINA QUE LUCHAN POR UNA VIDA DIGNA, LIBRE E INTERNACIONALISTA. NOS QUEDA UNA GRAN TAREA.

miércoles, 27 de abril de 2016

ES EL MOMENTO DE IU. NO DESPISTARSE. NO DEBE REPRODUCIRSE LO MISMO DEL 20 D.

NUEVAS ELECCIONES.
No tengo nada en contra de unas nuevas elecciones y eran previsibles desde enero, con sólo escuchar con un poco de atención los discursos postelectorales y a pesar de los golpes de pecho que se daban los protagonistas políticos más nombrados, fotografiados y con los discursos más intrascendentes y vacíos. Si tomamos en consideración la ocurrencia y denuncia de Pablo Iglesias y Podemos sobre "la casta", de hace unos cuantos meses, debemos acordar que no se equivocó y que su deseo inconfesado de pertenecer a ella se ha cumplido con creces. Ya tenemos más protagonistas en "la casta", y de forma especial el mismo Iglesias que, en el asunto de las permanentes,  histriónicas y variadas declaraciones sobre los problemas del mundo y de la gente, no le gana nadie. Es secundario si sus retóricas declaraciones son humo de paja sin trascendencia política, si un día propone una cosa y a la semana siguiente otra, si tiene un programa que se estira y encoge como el chicle, si se sube al cañón de Agustina de Aragón para asaltar los cielos, o se baja al reino de la restauración de Alfonso XII, de Canovas y Sagasta y el reparto del poder por etapas,  para reinventar la política, enterrar lo viejo y construir el nuevo mundo de papel. Si antes despreciaba a IU y ahora la quiere de comparsa.
Y otros personajes de "la casta" han continuado como siempre: Mariano Rajoy y su plana mayor agazapados en los intersticios de la inoperancia política, esperando que llegue de nuevo su hora, la que les dio mayoría absoluta en 2011, esta vez buscando un gran pacto a la alemana presidido por él, que es el que tiene más cosas en común con Angela Merkel; y Pedro Sánchez, la nueva estrella opaca del PSOE, no levantando el partido ni sumando votos para cumplir la función histórica que se ha autoimpuesto, derrotar al PP y salvar a España del abismo en que éste la ha dejado, alcanzando sólo a  pedir perdón por utilizar términos incorrectos con Rajoy; Albert Rivera y Ciudadanos intentan con el discurso de la responsabilidad histórica ante el pueblo ampliar su espacio electoral con votos decepcionados, o cansados, de unos y otros; poco que decir de los diversos nacionalismos e independentismos, a lo suyo como siempre que, hoy menos que nunca,  es lo mío, ni lo de las clases trabajadoras de aquí, de allá, de Catalunya, Madrid, Euzkadi, Andalucía, Galicia, Extremadura...., Portugal o Europa.  
Espero que IU no se equivoque mucho y mantenga el discurso político, las propuestas y hasta el estilo de las pasadas elecciones y no reitere su seguidismo anterior a Podemos, al grito de "a por el PP", ya que sería la mejor forma de desaparecer por etapas. Podría ser el momento de recuperar una parte del apoyo social y electoral perdido a cuenta del "novísimo proyecto" que decían representaba Podemos, que ahora busca que los votos de IU, su organización y militancia les recupere lo que han perdido. IU, agotadas las experiencias fallidas y los esnobismos de viejo cuño, podría ser una sólida base para la construcción y reconstrucción de una izquierda que consiga convencer y organizar a la mayoría  de la clase trabajadora para el cambio social que exige la actual situación. Lo cual no excluye, sino que presupone, la política más unitaria con todos los que, desde su personalidad, defiendan proyectos parecidos, de los cuales pueda salir una verdadera y fuerte unidad popular. Y esto sólo tiene un método: poner encima la mesa las propuestas que defiende cada cual, hablarlas, debatirlas, ponerse de acuerdo en todo lo que sea posible y desde cada organización defenderlo en la campaña electoral con el compromiso de cumplir e informar regularmente de su cumplimiento o de las dificultades que puedan aparecer en el momento de su aplicación. La unidad, lealtad y disciplina en el cumplimiento de los acuerdos firmados, y su defensa en las instituciones y en la calle, es la única via para construir progresivamente una verdadera y sólida unidad popular. Lo demás son disertaciones vacuas sobre la unidad popular. Y siempre, cada uno en su casa.    




LAS BASES PARA UN PROGRAMA DE IU: TRABAJO, PAZ, SOLIDARIDAD, INTERNACIONALISMO, UNA ESPAÑA FEDERAL Y REPUBLICANA.          

Luchadores, mercenarios e interrogantes

Este artículo sólo puede empezar con un entrañable recuerdo a Paco García Salve, el compañero-camarada de tantas luchas en las épocas franquistas; a Berta Cáceres, luchadora de los derechos sociales y humanos de la clase trabajadora e indígena de Honduras, defensora de la tierra como lugar para vivir, no para destruir, asesinada por los mercenarios a sueldo del capital y a su compañero Nelson García asesinado cuatro días después; a Delmer Berg, el último superviviente de la Brigada Lincoln norteamericana, una de las heroicas Brigadas Internacionales que vinieron a luchar, defender y, en muchos casos, morir, en defensa de la IIª República Española, contra el fascismo, por la libertad y el socialismo. En estas tres personas simbolizo el recuerdo, dolor y pésame por los que nos han dejado después de compartir muchos sacrificios y frustraciones, pero también convicciones, solidaridades y voluntad de construir otra realidad de justicia social e igualdad para todas las personas y todos los pueblos del mundo. Que me perdonen los muchos que no cito.

En un mismo sentido pero como algo dramáticamente vivo, trágico o angustioso para los que lo viven, ya no un recuerdo, sino el firme compromiso de hacer lo imposible para que termine este tráfico de seres humanos, este exilio forzoso de millones de personas, que arriesgan su vida o mueren en el mar, huyendo de la muerte, la destrucción y el hambre en busca de un lugar en el que poder vivir en paz. Miles de niñas y niños, que son las primeras e indefensas víctimas de la barbarie, muriendo, quedando abandonados a corta edad, o siendo secuestrados por bandas de criminales organizados para explotarlos como carne humana y venderlos. El más firme compromiso de hacer lo imposible para que no continúen hacinados en los campos de frío, lluvia y barro en las fronteras cerradas de Europa, intercambiados como mercancía con Turquía, después del acuerdo de la Unión Europea con este país para devolver a los "indeseados" y sean encerrados en nuevos campos de internamiento para apartarlos de la circulación, al estilo de lo que hizo el nazismo y el fascismo en otras épocas, o sin ir más lejos, está haciendo el sionismo con el pueblo palestino. La solidaridad con los "refugiados" no puede ser una especie de obra de caridad con los más pobres, sino un acto de justicia de cada persona, gobierno, o del conjunto de la UE, con personas que huyen de la muerte, destrucción y hambre que han creado las guerras imperialistas y el saqueo de las riquezas de los pueblos.

Muestro mi total solidaridad con Lula da Silva, con Dilma Rousseff, con el Partido de los Trabajadores y con el pueblo de Brasil, que al igual que en Argentina y Venezuela, sufre el ataque más brutal del capitalismo de EEUU y mundial.

En España continuamos con el culebrón. No hay gobierno, ni de momento posibilidades de que lo haya y tenga la perspectiva de durar y poder gobernar. No voy a dedicar más tiempo al asunto. Esperemos. Cuando no se puede hacer nada para dar un empujón a algo, lo mejor es dedicar el tiempo a lo que te es más cercano. Y lo más cercano para mí es el Congreso del PCE, que no sé qué va a dar de sí, y la Asamblea de IU, de la que aún sé menos. Veo demasiados interrogantes, contradicciones, dudas y oportunismos, en un momento en que se debería actuar con unidad, coherencia y claridad en la defensa sin complejos de un programa político, de una identidad y de un proyecto estratégico, sin ningún tipo de concesión a modas snob sobre la imagen, o la guerra de generaciones, absoluta chorrada donde las haya. El peor resultado electoral de IU el 20D se ha visto agravado por la deserción de tres diputados/as elegidos, que han escogido un lugar al sol más confortable para sus intereses.

Movilización en la calle, centros de trabajo y estudio e instituciones, contra las decisiones miserables de la UE sobre los refugiados. Movilización en España para una verdadera política de izquierdas para una verdadera alternativa de cambio.


Publicado en la columna de Mundo Obrero, "Paz, Internacionalismo, Socialismo", nº 295 de abril de 2016

lunes, 25 de abril de 2016

Noqueados.


De vez en cuando deberíamos repasar la historia, tiene ciclos. La crisis en la que nos han metido lleva ya diez años instalada en nuestras carnes. Las guerras, como bombas de racimos, se han dispersado y unificado al mismo tiempo porque, no nos engañemos, están sobre nuestras cabezas, solo hace falta que a alguien le interese encender la mecha, o que aparezca un fanático, sea de donde sea, detrás de un canalla siempre hay otro mayor, no lo olvidemos. No pretendo analizar el mundo y su historia, ¡dios me asista!, para eso tenemos expertos, analistas, agoreros, economistas, fabricantes de armas, biempensantes, humilladores, asesinos, iluminados, redentores, inversores, defraudadores, especuladores, togas remangadas para esquivar la mierda, púlpitos callados a tiempo.
Justo antes de una gran crisis hay un tiempo de enorme crecimiento, derroche, riqueza….La Primera Guerra Mundial situó a Estados Unidos en una posición privilegiada frente al resto del mundo, convirtiéndolo en el gran proveedor de materias primas y productos alimenticios e industriales. El crecimiento industrial fue extraordinario, por el contrario la agricultura no tuvo un crecimiento paralelo; los precios agrícolas eran muy inferiores a los industriales, por lo que muchos campesinos vendieron sus tierras a bajo precio y se fueron a las ciudades.
Eran tiempos felices de alto consumismo y Estados Unidos era visto como la tierra prometida, una sociedad rica y opulenta. Este clima de confianza fue lo que hizo que gran parte de la población comprara acciones de las empresas industriales, siendo Wall Street el centro de la economía mundial, donde llegaban capitales de todas las partes del mundo. Debido a que el resto del mundo no estaba en la misma situación de bonanza económica que Estados Unidos, el país no podía colocar toda su producción industrial. Esto hizo que crecieran los stocks y, por consiguiente, que cayeran los precios de los productos acumulados. Hasta finales de 1929, la compra de acciones creció cerca de un 90%. La especulación financiera hacia ganar dinero rápidamente y las acciones estaban sobrevaloradas. La gente llegaba a pedir créditos a los bancos para comprar en bolsa, puesto que los beneficios pagaban fácilmente los intereses bancarios. Se había pasado de una prosperidad basada en el desarrollo industrial a depender de la especulación.
En 1928 comienzan a notarse los síntomas de una economía en peligro, los ingresos de la población no permiten seguir aumentando el consumo, los almacenes se llenan de mercancías que no pueden ser vendidas y aumentan los despidos. Ajena a esta realidad, la bolsa sigue creciendo. No existe relación entre el valor de una acción y el estado de la empresa; la gran demanda por parte de los especuladores hace que el valor de las acciones siga subiendo. El jueves 24 de octubre de 1929 (“Black Thursday”), se produjo el crack de la Bolsa de Nueva York. La consecuencia más notable de la crisis del 29 fue el incremento del paro a nivel mundial. Los que consiguieron salvar su empleo lo hicieron con importantes recortes salariales. La bonanza económica se transformó en pobreza que se extendió por campo y ciudades. Aumentó la mortalidad y el crecimiento demográfico se detuvo. El dolar se devalúa, los gobiernos de todo el mundo toman medidas proteccionistas y se reduce el comercio internacional. La recuperación de la economía es muy lenta y hasta 1933 no comienza a invertirse la tendencia.
Entre párrafo y párrafo , miles de personas lo perdían todo, trabajo, casas, posición, medio de vida, el número de parados era cada vez mayor y la miseria, el hambre y la muerte eran sus únicos compañeros. Poco o nada importaba que los niños pasaran frío, que vivieran a oscuras, que no tuvieran un trozo de pan que llevarse a la boca, que los damnificados fueran millones de seres humanos.
Quizás convendría repasar la historia más a menudo, no solo de vez en cuando, para llegar a comprender tanto disfraz en forma de prensa, políticos, economistas, compradores de vidas, embaucadores sueltos, avariciosos compulsivos, asesinos aplaudidos todos ellos, y evitar que los hechos puedan ir desen­cadenándose uno tras otro y con consecuencias diferentes y cada vez más devastadoras. La realidad es que las víctimas somos todos, en mayor o menor medida, pero víctimas al fin y al cabo de depredadores de almas a los que nada importa que caigan dos, dos mil, dos millones o doscientos millones de personas, cada una con su historia personal que a lo único que aspiran es a vivir decentemente y en paz.
Parece que ya nada nos asombra, estamos en un cuadrilátero y “ellos”  aplauden y jalean los puñetazos que nos damos en nuestra supervivencia, no les importa que nos matemos, solo quieren circo que acalle sus fechorías. Empezamos a no distinguir las promesas vacias de los predicadores de medio pelo. Los políticos se han convertido en actores secundarios de una obra mediocre a la que no saben o no quieren poner fin. Las cárceles se están convirtiendo en hoteles de cinco estrellas por la “calidad” de sus presos, invitados a entrar por unos meses para apaciguar al pueblo, en poco tiempo salen a disfrutar del resultado de sus rapiñas millonarias, a los hechos me remito.
Algún día llegará el combate en el que nos noquearán sin miramientos, no sé si entonces habrá alguien para arrepentirse de lo que estamos permitiendo.
Carmen Vigo Navarrete.
d.a.

domingo, 24 de abril de 2016

AL FLAUTISTA DE HAMELIN SE LE ESTÁ ROMPIENDO LA FLAUTA.

SOBRE POPULISMOS. A LA UNIVERSIDAD VA PABLO IGLESIAS A HABLAR DE POPULISMOS Y LA ARMA.
Como este concepto de populismo se ha generalizado tanto y sirve para un roto y para un descosido, me he decidido a decir algunas cosas que puedan servir para un debate real, sin trampas ni utilizaciones oportunistas positivas de los conceptos cuando se cree que le favorecen a uno, y negativas cuando combatimos el populismo de los otros. Para ser concreto, desde la izquierda calificamos el populismo de la derecha de reaccionario y de que desemboca muchas veces en el fascismo, y no vamos muy errados, y el de la izquierda lo ensalzamos, o aceptamos como imprescindible o necesario. Tampoco es así, se asume cuando no hay más remedio o es fruto de una situación histórica que se intenta superar con la organización de las clases trabajadoras y la elevación de su conciencia de clase. 
Pablo Iglesias fue el otro día a la Universidad Complutense a hablar de populismos, no de otra cosa, supongo que es porque considera que esa antigualla de la conciencia de clase, igual que el socialismo y el comunismo, está pasada de moda, como si el valor del trabajo ante el subvalor depredador de la economía financiera especulativa y el mercado global del consumismo derrochador y destructor, hubiese perdido su sentido económico y social. Por ello llega a la transversalidad absoluta, "ni de derechas, ni de izquierdas", los de "arriba y los de abajo", "ricos y pobres", como formulaciones descriptivas que sustituyen a las teóricas, sociales y políticas. O cuando para tranquilizar al capital, Pablo Iglesias va a Wall Street para que no se tema su autopregonada llegada al gobierno.



Es un populismo acompañado de una especie de caudillismo que, para que se continúe hablando de él, busca, como "macho Alfa" que se autodeclara, el silencio de los corderos y se dirige a los periodistas con un "se os ve el miedo en los ojos", para acusarles de servir a sus dueños, cuando entiende que le atacan a él. Y la armó, como en otras muchas ocasiones, él, que es en gran parte un producto creado por la comunicación-propaganda de los medios "progres", cuyos dueños defienden exactamente lo mismo que todos los medios conservadores del tinglado: "un sistema intocable en sus raíces, al que sólo se le pueden poner pequeños parches, que no cambien su esencia, fundamentada como siempre en el valor del mercado globalizado, capitalista y controlado, y el beneficio privado como valor absoluto".  
Cuando en política, desde pretendidas posiciones de izquierda, se contribuye, con propuestas sobre los más importantes asuntos, propuestas que cambian de la noche a la mañana según de donde sople el viento, al vaciamiento de los conceptos elementales de una política anticapitalista, de alternativa orientada al socialismo, con fuerte participación de una clase trabajadora cada vez más organizada y consciente, la rendición es total ante el poder verdadero, los que "ni de izquierdas ni de derechas", sino lo que exija la cuenta de resultados. 


Para terminar, una observación. Desde los populismos de izquierda, con los cuales me siento comprometido cuando son fruto de una realidad y situación histórica, que siempre se basan en dirigentes con un carisma especial o extraordinario y capacidad de convencer a amplios sectores de las clases trabajadoras, considero imprescindible transformar el inicial populismo en organización y conciencia colectiva en la que el gran dirigente impulse, dirija, dé ejemplo, pero no sustituya al colectivo. Las mejoras laborales, sociales, en servicios públicos básicos, en definitiva, la mejora de las condiciones de vida y de trabajo para mucha gente, deben ir siempre acompañadas de la explicación de que las mejoras no son irreversibles, si no van acompañadas del cambio profundo en los modelos que han creado la desigualdad y la injusticia. Si la mejora significativa de las condiciones de vida representa sólo la creación de una clase media con conciencia de clase media y no con conciencia de clase colectiva, a la larga , o en la primera crisis, la derecha, con todo tipo de campañas, maniobras, violencias y golpes institucionales volverá a ganar las elecciones y liquidará gran parte de lo conquistado, produciéndose retrocesos de todo tipo. Algunos ejemplos los tenemos, tanto en Argentina como en Brasil, y en gran parte en Venezuela.             

NO SE TRATA DE REPETIR CONSIGNAS, SINO DE ENTENDER ALGO MUY SIMPLE: LA MEJORA GENERAL, DE FONDO, ESTABLE Y EQUILIBRADA, DE LAS CONDICIONES DE VIDA Y DE TRABAJO, SÓLO SE PRODUCIRÁ SI LA CLASE TRABAJADORA LAS IMPONGA Y DEFIENDA E INTRODUZCA LOS CAMBIOS NECESARIOS EN EL SISTEMA PRODUCTIVO, ECONÓMICO Y SOCIAL.

viernes, 22 de abril de 2016

ALGUNAS REFLEXIONES MÁS SOBRE LA REALIDAD POLÍTICA ESPAÑOLA Y LOS PRINCIPALES PROTAGONISTAS DE ELLA. 

La verdad es que la situación política y sus repercusiones sociales, culturales y hasta anímicas, en España, empieza a ser preocupante, lo cual puede producirte una cierta dosis de angustia vital, una melancolía superficial, o bien conducir tu estado anímico a la siesta o a la huelga general en política. De momento voy superando la situación, intentando ver lo que ocurre de la forma más fría, objetiva, distanciada y no contaminante posible, o sea, mantener la libertad de conciencia y de palabra por encima de reiteradísimos ladrillazos de politiquería que aburren a los asnos, de promesas y populismos, ni de izquierdas ni de derechas, asaltando los cielos y arrastrándose por los suelos, y de que todo va muy bien, según Rajoy, o mal, muy mal, según Pedro Sánchez. Por tanto, intentaré decir algunas cosas que me parecen de interés.


Sé bien lo que es, cómo es y actúa la derecha en las diversas circunstancias que me ha tocado vivir, la conozco y la combato política y socialmente y no quiero que gobierne y si gobierna porque la votan que no pueda hacer lo que le dé la gana, echando a la papelera incluso el programa conservador básico, con ribetes de demagogia social y hasta obrerista, con el que gana unas elecciones. Quede claro. Pero sé también qué es la "izquierda" que recibe los votos de las clases trabajadoras, que gobierna en nombre de estas para hacer en gran parte la política de la derecha. Y como es la "izquierda", los "nuestros", a callar para no ser calificados de traidores a la causa y auxiliares de la derecha para que vuelva a gobernar. 
Sé qué pasa en Grecia y en Francia, donde se gobierna en nombre de la "izquierda". En Grecia no sé qué pasará en el futuro, en Francia una parte muy importante de voto socialista y comunista ha ido a parar progresivamente al Partido Nacional de Marie le Pen desde hace mucho, porque este partido de la extrema derecha ha asumido gran partes de los programas y reivindicaciones obreras y populares y, además, se opone a las guerras e intervenciones que Francia, con Sarkozí u Hollande, lleva a cabo.





Volviendo a nuestra realidad. No sé ni tengo idea del pacto posible que pueda salir de las negociaciones secretas y marrulleras entre Iglesias y Garzón, o los mandados. Me hago algunas preguntas viendo el comportamiento reiterado y progresivamente más deslenguado y "audaz" del caudillo Iglesias. Ayer, arremetiendo contra los periodistas que no le quieren, él que es un producto fruto del periodismo amarillo de "ni de izquierdas ni de derechas", o sea este periodismo que impulsa esta aparente contradicción del poder económico dominante, que defiende al PP y aliados cuando le interesa o a las alternancias de "izquierda" para hacer la política más a la derecha, cuando ésta ha sufrido un gran desgaste. Y, a veces, me hago una pregunta banal, entendiendo que en política, y en todo, la forma de las cosas serias debe coincidir con el fondo. No se puede defender una idea justa con groserías y métodos chulescos de matón de taberna. Y me pregunto, ¿hay tanta diferencia entre la chulería de José Ma. Aznar y la de Pablo Iglesias?, salvo en decir que una se hace en nombre de la izquierda y el cambio y la otra que representa ya el cambio y la inteligencia política para hacer feliz a la gente. Os dejo aquí la pregunta.
Final. Una conclusión, al menos provisional: actualmente el pueblo no es protagonista real de lo que ocurre, está horneado y actúa de masa. En España y en Europa. La izquierda política y sindical y la intelectualidad afín deberían preguntarse ¿qué hacemos mal, o no hacemos, para que ocurra esto? Es verdad que las cosas son complejas pero no pueden serlo tanto como para no entenderlas desde un pensamiento realmente crítico, consciente y alternativo, que es el que se le supone a la izquierda. Creer que con algunas conquistas sociales está todo solucionado y las clases trabajadoras, sin una sólida conciencia de clase, te seguirán sin más, no sólo es un inmenso error, sino que es dar la alternativa ideológica y de la propaganda a la derecha. 



POR UNA ALTERNATIVA LO MÁS ROJA POSIBLE, CONSTRUIDA EN LA CALLE, EN LOS BARRIOS, CENTROS DE TRABAJO, ESTUDIO Y REFLEXIÓN. POR UNA ALTERNATIVA CLARA, BASADA EN UN PROGRAMA POLÍTICO DE CAMBIO SIN TRIUNFALISMOS ESTÉRILES NI CLAUDICACIONES UN DÍA TRAS OTRO. 

jueves, 21 de abril de 2016

LEONARDO BOFF, TEÓLOGO DE LA LIBERACIÓN.

Dilma: asegurar conquistas y consolidar avances

2020-10-22

Brasil ya dejó de «yacer tumbado en espléndida cuna». En los últimos años, particularmente bajo la administración del Presidente Lula, ha conocido transformaciones inéditas en nuestra historia. Son la consecuencia de un proyecto político que ha decido colocar la nación por encima del mercado, que concede una posición central a lo social-popular, consiguiendo integrar a millones y millones de personas, antes condenadas a la exclusión y a morir antes de tiempo. A pesar de las obligaciones que tuvo que asumir impuestas por la macroeconomía neoliberal, no se sometió a los dictámenes provenientes del FMI, del Banco Mundial y de otras instancias que dirigen el curso de la globalización económica. Abrió un camino propio, tan sostenible que afrontó con éxito la profunda crisis económico-financiera que diezmó las economías centrales y que, debido a la escasez creciente de bienes y servicios naturales y al calentamiento global, está poniendo en jaque la propia reproducción del sistema del capital.

El gobierno Lula llevó a cabo la revolución brasilera en el sentido de Caio Prado Jr. en su clásico A Revolução Brasileira (1966): «Transformaciones capaces de reestructurar la vida de un país de manera adecuada a sus necesidades más generales y profundas, y a las aspiraciones de la gran masa de su población… algo que lleve la vida del país por un nuevo rumbo». Esas transformaciones han ocurrido, las necesidades más básicas de comer, vivir, trabajar, estudiar y tener luz y salud han sido, en gran parte, satisfechas. Se ha dado un nuevo rumbo a nuestro país, rumbo que confiere la dignidad siempre negada a las grandes mayorías. Lula nunca traicionó su promesa de erradicar el hambre y de poner el acento en lo social. Su actuación ha sido tan impactante que ha sido considerado uno de los grandes líderes mundiales.

Este inestimable legado no se puede poner en peligro. A pesar de los errores y desviaciones ocurridas durante su gobierno, que hay que reconocer, corregir y sancionar, las transformaciones deben ser consolidadas y completadas. Este es el principal significado de la victoria de la candidata Dilma, que es portadora de las cualidades necesarias para «rehacer» continuadamente el nuevo Brasil.

Para esto es importante derrotar al candidato de la oposición José Serra. Él representa otro proyecto de Brasil que viene del pasado, se reviste de bellas palabras y de propuestas ilusorias pero fundamentalmente es neoliberal y no-popular, y se propone privatizar y debilitar al Estado para permitir la actuación libre del capital privado nacional, articulado con el mundial.

Los ideólogos del PSDB que apoyan a Serra consideran irreversible el proceso de globalización por la vía del mercado, a pesar de estar en crisis. Dicen: debemos insertarnos en él aunque sea de forma subalterna. En caso contrario, nos condenamos a la irrelevancia histórica. Esto aparece claramente cuando Serra aborda la política exterior. Explícitamente se alínea con las potencias centrales, imperialistas y militaristas que persisten en el uso de la violencia para resolver los problemas mundiales, ridiculizando el intento del Presidente Lula de fundar una nueva diplomacia basada en el diálogo y en la negociación sincera sobre la base del gana-gana.

El destino de Brasil dentro de esa opción, está más pendiente de las megafuerzas que controlan el mercado mundial que de las decisiones políticas de los brasileros. La autonomía de Brasil con un proyecto propio de nación que puede ayudar a encontrar un nuevo rumbo salvador a la humanidad, atribulada por tantos peligros, está totalmente ausente de su discurso.

Ese proyecto neoliberal, triunfante en los ocho años de gobierno de Fernando Henrique Cardoso, realizó hechos importantes, especialmente en la estabilización económica. Pero hizo políticas pobres para los pobres y ricas para los ricos. Las políticas sociales no pasaban de migajas. Los portadores del proyecto neoliberal son sectores ligados al agronegocio de exportación, las élites económico-financieras, modernas en el estilo de vida pero conservadoras en el pensamiento, los representantes de las multinacionales con sede en nuesto país y las fuerzas políticas de la modernización tecnológica sin transformaciones sociales.

Votar a Dilma es garantizar las conquistas hechas en favor de las grandes mayorías y consolidar un Estado, cuya Presidenta sabrá cuidar del pueblo, pues es de la esencia de lo femenino cuidar y proteger la vida en todas sus formas.


Leonardo Boff